lunes, 22 de diciembre de 2008

B052- Peligrosa reunión del PRT.


Boletín de fecha 11 de abril 2006

Plenario del Comité Central del PRT en la localidad de Moreno. (Pcia Bs As)

El 28 de marzo de 1976 comenzó a funcionar, convocado por Santucho para impulsar una reorganización, con el fin de preparar al “Partido para la guerra” (SIC). En total se reunieron 49 personas en una casa quinta, 28 eran miembros del Comité Central –CC- , había invitados de la Junta Coordinadora Revolucionaria-JCR-, personal de logística , de Inteligencia, de servicios y la escuadra de defensa. Luego de sacar los datos sobre los efectivos de ese momento, el Gringo Menna, responsable de “Organización” del Partido, expresó con entusiasmo ¡ Somos 6.000 compañeros organizados!
( libro “Monte Chingolo” del ex militante- hoy Director de Orquesta , Gustavo Plis Steremberg).

El día siguiente aparecieron tres autos con personal de policía de la Provincia de Buenos Aires, al parecer avisados por algún vecino, que provocaron una rápida retirada, de acuerdo a planes previstos. Primero, con custodios armados con FAL huyeron los miembros del Buró Político: Santucho, Arteaga, Menna, Castello, Mattini( Kremer), Carrizo y Merbilhaá. Luego, los invitados de la JCR: Enriquez ( MIR chileno) y otros, después el resto del Comité Ejecutivo y los grupos A_B y C del Comité Central. Por último, los escribientes, los de logística y la escuadra de contención que estaba vestida con uniformes de combate.

La mayoría logró escapar en vehículos en distintas direcciones que luego tuvieron que abandonar al aparecer helicópteros que recorrían la zona. Otros escaparon a pie, como pudieron. Algunos responsables de la defensa escaparon antes, sin cumplir su misión. De los 49 asistentes, 37 lograron huir. Los diarios dieron como resultado 12 abatidos, pero Steremberg , en su libro, dice que 8 fueron tomados con vida. Entre los muertos estaba Susana Gaggero de Pujals ( Suplente en el CC) y el “Tte Néstor” que era Pedro Nicolás Maidana.

En el lugar se encontró gran cantidad de documentación que obligó al PRT a un costosa reorganización. Días después, en el mes de abril, en “El Combatiente”, diario oficial del Partido, Santucho lanzó la consigna “Argentinos a las armas”, mientras en Córdoba se aniquilaba la Regional cayendo muerto en un enfrentamiento su jefe Eduardo Castello y desbaratadas unas 100 células compuestas de unos trescientos militantes.

El 20 de mayo, el “Jefe del Estado Mayor del ERP” José Manuel Carrizo (“Comandante Francisco”) fue capturado junto con otros oficiales de la “Compañía Castrogiovanni” de la Regional Norte-Oeste.
( Libro “Monte Chingolo”)

Montoneros, hizo explotar una carga explosiva asesinando a 9 policías y 2 civiles.

El día 12 de septiembre de 1976, en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, aproximadamente a las 1815 horas, al pasar por una calle un ómnibus policial con efectivos que volvían de controlar un partido de fútbol, la organización terrorista Montoneros hizo detonar una poderosa carga explosiva colocada en un vehículo estacionado en las inmediaciones

La explosión fue de tal intensidad que dejó 9 policías muertos y varios otros heridos de gravedad. También murió un matrimonio que caminaba por la vereda y fue herida de consideración su hija de 15 años. Un joven y un niño que estaban a 40/50 metros, también fueron heridos. Varias viviendas de la zona fueron dañadas por los efectos de la onda explosiva.

Los fallecidos por el criminal acto fueron:

1. Oscar W. Ledesma ( Civil. Fotógrafo de 56 años), 2. Irene A. Dip ( 42 años, esposa del anterior),
3. Cabo Hugo Pellegrina, 4. Cabo Carlos González, 5. Cabo José N. Gutiérrez, 6. Cabo Juan Matías Sevich, 7. Cabo Darío Alberto Pietramin, 8. Cabo Andrés Acosta, 9. Cabo Hipólito D. Alfonso, 10.Cabo Jorge Ferris, 11.Cabo José Luis Boggino

Situación del PRT-ERP luego de la muerte de sus principales líderes.

Luego de la muerte o captura de los principales jefes del PRT-ERP en julio de 1976, (ver Boletín N° 48) por información registrada en la documentación encontrada y, posiblemente por la delación de algunos apresados , las fuerzas armadas continuaron aniquilando a otros hombres y mujeres combatientes de esa organización , desorganizando sus estructuras y reduciendo sus operaciones tácticas ofensivas, al mínimo de su capacidad..

El 14 de septiembre fue capturado quien había quedado a cargo de la organización en al Argentina, por orden de Mario R. Santucho antes de ser muerto en un enfrentamiento, Eduardo Merbilhaa. Ante este nuevo descabezamiento, dice Eugenio Méndez en su libro: “Santucho. De la inteligencia a las armas”, surgieron dos grupos internos que se enfrentaron para tratar de quedarse con el mando de la organización.

“Los militaristas” conducidos por Enrique Gorriarán Merlo, junto con su mujer Ana Sívori y Hugo Irurzún ( Ex jefe de la “Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez”) que eran los más guevaristas del ERP y “ los pragmáticos” que eran los más realistas en la evaluación de la situación, a cuya cabeza estaba Arnold Kremer ( alias Luis Mattini), editorialista de “El combatiente”, peródico oficial del PRT y hombre de confianza de los hermanos de Roberto Santucho ( Julio y Almicar Santucho ), quien propiciaba abandonar las armas, replegarse, recrear el “partido y el ejército” en el exterior- en Roma- e insertarse en los foros internacionales para continuar luego la guerra revolucionaria en nuestro país.

A fines de 1976, el ERP casi no actuaba y estaba a órdenes en el país, de Enrique Gorrirán Merlo quien reoganizó lo que quedaba de esa estructura militar, deficitaria y desmoralizada y con mínima o nula capacidad de ejecutar el proyecto cubano en el país.

A principio de 1977, el grupo dirigente de Gorriarán Merlo salió hacia Perú desde donde luego pasó a Barcelona. Además de los tres nombrados también estaban Carlos All (“el Cuervo”) y su mujer Silvia Hodger (“Teniente Hilda”), Carlos Azoacoa (“el Vasco”), José Berastain ( “Manuel”) y su mujer Lucrecia Cuesta, Juan Carlos Ledesma (“el Vizcachón”), Julio Oropel y su mujer Elena Germán, Agustín Choque, Rubén Sconcetti, Nélida Augier ( Viuda de Urteaga – “Teniente Pola”), Emilio R. Francisco Tettamanti (un ex cura), Daniel Martín y el “Caña” Murúa. Luego, al salir de prisión, se les agregaron Roberto Sánchez, su mujer la”Negra Acosta” y el petizo Canalis (“el Francés”) .

No obstante lo expresado y casi sin conducción centralizada, algunos grupos del ERP y jóvenes combatientes de la “Juventud Guevarista” , durante 1976 y 1977, seguían en combate preparándose militarmente y continuando con su preparación ideológica marxista leninista.

Las fuerzas militares continuaron operando y destruyendo su infraestructura logística y su capacidad de reclutamiento, lo que además, les permitió obtener información para llegar a los lugares de adiestramiento y a las casas de descanso. Según el autor nombrado, en esas operaciones hubo unas 395 bajas entre combatientes y colaterales que realizaban otras funciones .

Expresión de un diario sobre la violencia en el mes de septiembre de 1976.

“La Opinión” del 14 de septiembre, cuyo director era Jacobo Timerman, en su primera página titulaba: “ EN 48 HORAS, 17 VÌCTIMAS DE LA VIOLENCIA” Cayeron en distintos puntos del país, 13 policías, un matrimonio que pasaba por el lugar del atentado y dos abogados que habían sido secuestrados. Más abajo en un recuadro advertía:

Casi no pasa un día sin que se reciban en La Opinión cartas y llamadas telefónicas acerca de los derechos humanos en la Argentina. En varias oportunidades, convencidos de que así ejercía su responsabilidad periodística, este diario dio cabida a algunos de aquellos testimonios. Cuarenta y ocho horas después de los alevosos crímenes , La Opinión no ha recibido ninguna carta. Ninguna llamada telefónica sobre los derechos humanos de los trece argentinos asesinados por la guerrilla en Rosario.

Es terrible y debe ser meditado. Quien denuncie un solo extremo de la violencia, es cómplice del otro extremo.

FIN DEL BOLETÌN Nro 52.-

BOLETINES PARA COLECCIONAR

Es una serie informativa sobre acontecimientos de nuestro pasado reciente , destinado principalmente a quienes no los vivieron y para los que los olvidaron .
Su exposición no busca polemizar ni agraviar , sino lograr la concordia a través de la verdad y la equidad en el tratamiento de los dramáticos sucesos vividos en la década del 70 que vienen siendo parcializados y distorsionados mediante una campaña de mentiras y desinformación interesada.