viernes, 19 de diciembre de 2008

B050- Montoneros - Delincuencia financiera

Boletín de fecha 15 de marzo de 2006

Antecedentes

A principios de 1974, luego de la unión con las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), Montoneros se había erigido como una de las bandas terroristas mas poderosas del continente. En esa época financiaba sus cuantiosos gastos en personal, operativos e infraestructura (sueldos, viajes, casas operativas, locales, imprentas, fabricas de armas y explosivos, etc) fundamentalmente mediante secuestros extorsivos y robos sobre blancos puntuales.
Como podemos leer en el Boletín N° 26, en enero de ese año, Roberto Quieto y Carlos Hobert (a) “Pingulis” comenzaron a planificar el secuestro de los hermanos Born que le permitió a la organización obtener u$s 60 millones y unos U$S 1.5 millones en mercaderías que distribuyeron, en una triunfante acción de propaganda a lo largo y ancho del cono urbano de la provincia de Buenos Aires.

La gran disponibilidad de dinero permitió a Montoneros mantener e incrementar su infraestructura, encarar desarrollos industriales y una multiplicidad de imprentas que satisfacían su burocracia interna, además de permitir una abrumadora campaña de acción psicológica.

Rol de David Graiver.

En esta circunstancias aparece en escena David “Dudy” Graiver ,vinculado a la conducción de la banda terrorista por Enrique Juan Walter (a) “Jarito” quien había sido secretario de redacción de la Revista Gente y pareja de la psicóloga Lidia Papaleo - luego mujer de Dudy Gravier - mantuvo aceitadas relaciones con miembros importantes de Montoneros, en particular con Roberto Quieto quien, en uno de sus encuentros, le ofreció como inversión 14 millones de dólares. (producto del último pago del secuestro de los Born, que se había concretado en Ginebra, Suiza.)

El que en ese momento se estaba convirtiendo en el “banquero” de Montoneros, le aseguró una tasa anual del 9.5 % de interés. Acordada las condiciones, la operación se concretó en la citada ciudad de Suiza donde concurrió Jorge Rubinstein, hombre de confianza de Gravier , Carlos Torres (a) “Ignacio”, jefe de finanzas y Antonio Salazar, coordinador internacional en Europa por parte de Montoneros.-

Tiempo después el banquero recibió 2.825.000 dólares más (parte de los 4 millones obtenidos por los terroristas por el secuestro del ingeniero Franz Heinrich Metz, directivo de Mercedes Benz, en Diciembre de 1975 ) con el cual completaron 16.825.000 dólares que redituaban 196.300 dólares en carácter de interés mensual. Durante varios meses la operación se cumplió regularmente, siendo Ramón Neziba (a) “Neplo” el encargado de recibir las sumas acordadas.

La bonanza económica hizo posible contactarse con traficantes de armas alemanes y adquirir mas de 1000 pistolas ametralladoras (Steyr y Uzi ) 500 fusiles Hecbler & Kersh .y dos centenares de pistolas con silenciador (Browing y Walter ). Para el ingreso al país de este material Montoneros decidieron adquirir una aeronave Súper Constellation en Miami, para hacerlo descender en alguna pista clandestina cuando la oportunidad se lo permitiera . Simultáneamente lograron enviar hasta el puerto Chileno de Arica 60 morteros con una cantidad no determinada de munición , que posteriormente fueron confiscadas por las FFAA Chilenas. (Editorial del diario Nueva Provincia en noviembre de 2001)

Las normas legales promulgadas por el gobierno constitucional de ese entonces - Directiva 1/75 del Consejo de Defensa Nacional - impuso a las Fuerzas Armadas la misión de “detectar y aniquilar a las organizaciones subversivas”, produciéndose un importante vuelco en el desarrollo y crecimiento de las mismas. Comenzaron una serie de pérdidas de “cuadros revolucionarios”, que facilitaron directa o indirectamente, seguir el rastro de las enormes sumas de dinero y de la avanzada organización logística que había logrado presencia internacional.

Juan Gasparini (a) “Pata”, Carlos Torres (a) “Ignacio”, Pablo de Langarica, Martín Grass, Norma Arrostito,Carlos Hobert y medio centenar de “oficiales” montoneros, , fueron capturados luego de la detención de una pareja de militantes en el embarcadero de lanchas del Tigre y de otra militante que portaba el listado de las “citas” en el territorio nacional.

Estas bajas que en su mayoría estaban vinculadas a los ámbitos de “finanzas y logística”, provocaron un serio trastorno a la conducción de la organización.. Trabada la disponibilidad de dinero, los miembros rentados de las distintas estructuras no podían afrontar sus gastos y compromisos adquiridos.

Administración del dinero de los robos y secuestros extorsivos.

La “Conducción Nacional”, ante la emergencia, adoptó procedimientos que le permitieron palear la crisis, pero que también facilitaron a los organismos de Inteligencia del Estado- que estaban tras la ruta del dinero- obtener los indicios suficientes para convencerse que la embajada de Cuba en Buenos Aires, había prestado un servicio inestimable a los terroristas, al ingresar al país parte del dinero producto de la “ Operación Mellizas” ( secuestro de los hermanos Born ) proveniente del exterior, ya que otra parte se fue pagando en cuotas dentro del país.

La dirigencia montonera había planteado en ese tiempo al embajador cubano en Buenos Aires, Emilio Aragonés Navarro, la necesidad de sacar el dinero del país para posteriormente blanquearlo. Autorizado Navarro, de directas relaciones con Castro y José Abrantes, Viceministro del Interior y jefe de los servicios de seguridad cubanos, fue él quien se encargó del traslado del dinero, vía Lima, utilizando el correo diplomático. ( operación que coordinó y fizcalizó en representación de los terroristas, Horacio Verbistky (a) “Perro”, quien detentaba la jerarquía de “oficial” de Montoneros.

La cantidad de 42 millones de dólares en efectivo llegaron a La Habana y fueron puestos en un principio en custodia en una unidad de Tropas Especiales a cargo del Brigadier General Pascual Martines Gil, quien encomendó a Castiñeiras Giabanes la responsabilidad sobre los fondos y el enlace con montoneros.

Posteriormente se comenzó a llevar el dinero a Suiza, en pequeñas remesas, pero como consumía mucho tiempo y existían demasiados controles para depositar y sacar dinero, esta operatoria se suspendió y se ordenó que a través del Banco Nacional de Cuba (BNC) se entregara este dinero en Checoslovaquia al Banco Central Checo (BCC).

El siguiente paso que dieron los cubanos fue la creación del Banco Financiero Internacional, entidad con capital supuestamente panameño que funcionaba desde Cuba y cuyo presidente fue nada más ni nada menos que Emilio Aragonés Navarro, el ex -embajador cubano en Buenos Aires que había iniciado el traslado a Cuba vía Lima.

El destino e itinerario de los fondos transferidos a Cuba a mediados de 1975 se conocen hoy gracias a las declaraciones de Filiberto Castiñeiras Giabanes, ( nombrado más arriba) oficial de inteligencia cubano en ese entonces, encargado del enlace con la dirigencia montonera y hoy refugiado en la Florida, tras cumplir una condena, producto de una de las periódicas purgas comunistas en la isla.

Según Castiñeiras Giabanes, todo el capital más los intereses logrados, fueron retirados en repetidas remesas, en forma indistinta por “ROQUÉ” (Yaguer), “PEPE” (Firmenich) o “CARLITOS” (Perdía), quedando menos de seis millones de dólares en el año 1982, cuando él dejó de tener control sobre el dinero.

FIN DE BOLETÍN Nro 50.-

BOLETINES PARA COLECCIONAR

Es una serie informativa sobre acontecimientos de nuestro pasado reciente , destinado principalmente a quienes no los vivieron y para los que los olvidaron .
Su exposición no busca polemizar ni agraviar , sino lograr la concordia a través de la verdad y la equidad en el tratamiento de los dramáticos sucesos vividos en la década del 70 que vienen siendo parcializados y distorsionados mediante una campaña de mentiras y desinformación interesada.